Diario de Burgos: Maderas Susaeta eleva los daños del incendio a 400.000 euros

enero 2, 2026

QUEMADOS POR LA BUROCRACIA

Maderas Susaeta arrastra las consecuencias del incendio de octubre de 2024 con 400.000 euros en daños que el seguros aún no ha cubierto. Pese a todo, no ha recortado la plantilla ni tampoco la mayor parte de la producción.

 

Maderas Susaeta eleva los daños del incendio a 400.000 euros

Trabaja casi a producción total, aunque la burocracia y el seguro lastran su recuperación completa. Espera tener en mayo la estructura del pabellón calcinado y las máquinas en verano

La zona más afectada por el siniestro de octubre de 2024 podría estar reconstruida para mayo. – Foto: Patricia

En el incendio se quemó la última de las inversiones que había efectuado la empresa, su apuesta por un taller de carpintería y por máquinas para dar un mejor acabado. La instalación eléctrica también sufrió graves daños, si bien a las pocas semanas pudieron solucionarlo y comenzar a trabajar para retomar el servicio a sus clientes. «Recibimos un primer pago del seguro, 80.000 euros para pagar la instalación eléctrica», explica Arturo Susaeta, gerente de la empresa.

Las llamas del 1 de octubre no afectaron al funcionamiento total de la serrería. «Eso sería un desastre, porque no podríamos trabajar», recalca. En un principio creyeron que la factura de lo quemado ascendía a 300.000 euros, pero al revisar las cuentas y sumar los costes de las máquinas y de los daños, el total se disparó a 400.000 euros. Y en ese tira y afloja con la aseguradora se encuentran todavía. «Ellos me ofrecieron un dinero, pero no querían pagarnos. Creo que estamos a punto de terminar de cobrar», declara esperanzado.

Susaeta espera finalizar el proyecto de reparación del tejado y de la cubierta del pabellón calcinado para que el Ayuntamiento pueda estudiarlo en breve. «En dos meses más o menos estará aprobado», calcula. Con esos plazos, podrían tener la reconstrucción terminada para mayo. «La estructura da mala imagen desde fuera y es lo primero que quiero poner bien», afirma Arturo Susaeta. Mientras, para reponer las máquinas que se perdieron en el incendio esperarán a recibir el dinero del seguro. «La maquinaria es lo último», apunta el gerente, que habla de julio o agosto.

La aserradora acababa de terminar de poner en marcha un taller de carpintería y varias máquinas para dar un mejor acabado a las piezas que venden a sus clientes. Este espacio fue el más afectado por el fuego en las instalaciones al pie de la Nacional 1. «Hay personas que no se han acercado porque han visto como estaba desde fuera», apostilla.

Maderas Susaeta puede serrar los troncos y completar las operaciones básicas, aunque reconoce su gerente que se ha reducido el margen de ganancia «al hacer el balance hemos visto que hemos tenido trabajo, pero menos facturación, aunque no mucho menos. Hay trabajos que hemos mandado a otras empresas y hemos tenido un poco menos de ganancia», añade.

En cualquier caso, han priorizado seguir dando servicio a sus clientes. Al realizar el balance de esta catástrofe, un año después, valora tanto lo negativo como lo positivo. «Mala suerte, porque va muy lento, pero lo bueno es que casi todos los trabajos los hemos podido realizar», asegura.

La empresa no ha prescindido de ninguno de los 6 trabajadores que tiene en plantilla durante este tiempo, pese a las dificultades. «Lo peor fueron los dos primeros meses», puntualiza Arturo Susaeta.

La empresa maderera de Miranda, en manos de la tercera generación, ya sufrió otro incendio cuando estaba al frente el padre del actual gerente, en 1969. Y al igual que entonces, la «ilusión por tirar hacia delante» les permite encarar el futuro con optimismo.

La serrería espera estar recuperada de este accidente a lo largo de 2026. «Hemos dado un paso hacia atrás, pero esperamos seguir para adelante y estar a tope en dos años», explica Susaeta. «Por suerte seguimos trabajando», concluye.

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